¿Cada cuánto debo descalcificar mi cafetera espresso?
Depende por completo de la dureza de tu agua, no de un calendario fijo. Con agua del grifo dura, cada dos o tres meses. Con agua blanda o bien filtrada y baja en minerales, una vez al año o menos. La mejor respuesta es usar un agua que apenas genere cal para que casi nunca haga falta descalcificar.
La cal es carbonato de calcio y de magnesio precipitando de tu agua sobre las superficies calientes, sobre todo resistencias y paredes de caldera. Aísla la resistencia, así que la máquina trabaja más y lee mal la temperatura, estrecha tubos y asientos de válvula, y al final bloquea cosas que son caras de desbloquear. Es lo que más máquinas por lo demás sanas se lleva por delante.
Así que la pregunta de la frecuencia es en realidad una pregunta sobre la dureza del agua. Averigua la dureza de tu agua con tu compañía de suministro o con una tira de test barata. El agua muy dura, y las máquinas de uso intenso, piden descalcificar cada un par de meses. El agua moderadamente dura, un par de veces al año. El agua genuinamente blanda o remineralizada con alcalinidad baja, anualmente o cuando aparezcan síntomas. La recomendación de tu manual es un punto de partida calibrado para un agua media, no una ley.
Aquí prevenir gana a curar, y es la parte en la que merece la pena invertir. Llenar el depósito con un agua cuya dureza sea lo bastante baja como para no formar cal hace que la pregunta de la descalcificación desaparezca en gran medida, y de paso mejora el sabor del café. Los descalcificadores domésticos de intercambio iónico son la excepción: sustituyen calcio por sodio, lo que detiene la cal pero deja la alcalinidad alta y hace que el café sepa plano, así que no uses agua descalcificada como solución.
Cuando descalcifiques, sigue el procedimiento y el producto que recomiende el fabricante en lugar de improvisar. Las máquinas varían en si se trata la caldera de vapor, la de extracción o las dos, y algunas máquinas prosumer con internos de cobre o latón especifican ácidos concretos. El vinagre es el remedio casero clásico y es mala idea en una cafetera: el olor se queda en las juntas durante semanas y el ácido acético es más agresivo con algunos metales que los descalcificadores de ácido cítrico o sulfámico hechos para esto.
Vigila los síntomas que indican que has esperado demasiado: tiempos de calentamiento más largos, temperatura inestable, menos caudal por el grupo o por el grifo de agua caliente, una lanza de vapor que escupe en vez de dar vapor seco, y traqueteos o golpeteos en la caldera. A esas alturas una sola descalcificación puede no recuperarla del todo, y una máquina con mucha cal puede necesitar abrirse y repararse en lugar de enjuagarse.